Una Exposición de Las Siete Edades de la Iglesia
La Revelacion de Jesucristo
La Revelación de Jesucristo, que Dios le dió para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder presto; y la declaró enviándola por su ángel a Juan su siervo. El cual ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto. Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas. porque el tiempo está cerca. (Apocalipsis 1:13).
La Visión de Patmos
Juan en Patmos:

Yo Juan, vuestro hermano, y participante en la tribulación y en el reino, y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla que es llamada Patmos, por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. (Apocalipsis 1:9).
La Edad de Efeso
Introducción a las Edades de la Iglesia.

Con el fin de que Ud. pueda entender completamente el Mensaje de Las Edades de la Iglesia, yo quisiera explicar los diversos fundamentos que me permitieron llegar a los nombres de los mensajeros, el tiempo de cada edad y otros factores importantes.
La Edad de Smirna
Y escribe al ángel de la iglesia en Smirna: El primero y postrero, que fue muerto, y vivió, dice estas cosas:

Yo sé tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser Judíos, y no lo son, mas son sinagoga de Satanás.
La Edad de Pergamo
Y escribe al ángel de la iglesia en Pérgamo: El que tiene la espada aguda de dos filos, dice estas cosas:
Yo sé tus obras, y dónde moras, donde está la silla de Satanás; y retienes mi nombre, y no has negado mi fé, aun en los días en que fue Antipas mi testigo fiel, el cual ha sido muerto entre vosotros, donde Satanás mora.
Pero tengo unas pocas cosas
La Edad de Tiatira
Y escribe al ángel de la iglesia en Tiatira: El Hijo de Dios, que tiene sus ojos como llama de fuego, y sus pies semejantes al latón fino, dice estas cosas: Yo he conocido tus obras, y caridad, y servicio, y fe, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras.
La Edad de Sardis
Y escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete Espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice estas cosas: Yo conozco tus obras, que tienes nombre que vives, y estás muerto.
Sé vigilante y confirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios
La Edad de Filadelfia
Y escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Estas cosas dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre:
Yo conozco tus obras: he aquí; he dado una puerta abierta delante de ti, la cual ninguno puede cerrar; porque tienes un poco de potencia, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre.
La Edad de Laodicea
Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios:
Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni caliente. ¡Ojalá fueses frío, o caliente! Mas porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

El Mensaje a las Siete Iglesias

...Lo que ves, escríbelo en un libro y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y hasta, y Laodicea.
Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo. Y vuelto, vi siete candeleros de oro;
Y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, blanco como la nieve, y sus ojos eran como llama de fuego; Y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno, y su voz como estruendo de muchas aguas. Y tenía en su mano derecha siete estrellas: y de su boca salía una espada aguda de dos filos y su aspecto era como el sol cuando resplandece en su fuerza.
Y cuando yo le vi, caí a sus pies como muerto. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas, yo soy el primero y el último: yo soy el que vive, y estuve muerto, y he aquí, estoy vivo por los siglos de los siglos, Amén, y tengo las llaves de la muerte y del Hades. Escribe las cosas que has visto, y las cosas que son, y las cosas que han de ser después;
El misterio de las siete estrellas que viste en mi mano derecha, y los siete candeleros de oro. Las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias: y los siete candeleros que has visto son las siete iglesias.

Apocalipsis 1:11-20